Desde chica, emprender fue parte de mi esencia.
Crecí en una familia emprendedora y siempre fui curiosa, inquieta y creativa. Pasé por distintos rubros —ropa, calzado, finanzas, entre otros— siempre con la intención de aprender, crecer y descubrir cual era mi propósito.
Un día, después de probar varios caminos, decidí frenar. Me hice una pregunta honesta:
¿Qué dirección quiero tomar, de verdad?
En ese silencio, me escuché… y entendí que lo que más me conecta es la ropa.
En medio de tantas tendencias fugaces, nació el deseo de crear prendas que perduren, que sean atemporales.
Así nació O’DEB: como una respuesta a esa búsqueda interna, guiada por el deseo de construir una marca con identidad, elegancia y trascendencia.
Empecé entonces a diseñar lo que hoy forma parte de la marca: prendas clásicas, sobrias y refinadas, pensadas para perdurar y hablar por sí solas..
Detrás de O’DEB hay una fundadora con una visión clara. En esa búsqueda, encontré a una profesional que me aportó guía y estructura en momentos clave —y que aún hoy me acompaña—. También hay otras personas que colaboran para transformar esas ideas en acciones: desde lo creativo y comunicacional hasta lo estratégico.
Después de un año de trabajo, estoy lanzando mi primera cápsula de invierno.
O’DEB es para quienes eligen sin apuro y visten con intención.